Un ático en Babel, Episodio 1x18/ Hojarasca que se lleva el viento, por El Vigía
Queridos conciudadanos de
Babel, vivimos en la era del algoritmo. Una época en la que todo es
cuantificable y los fríos números parecen la única manera de radiografiar algo
tan complejo y poco aprehensible como es el alma humana. Tanto tienes tanto
vales: likes, followers o euros.
Jamás hemos estado tan
expuestos. Nunca ha habido tantas sonrisas inmarcesibles, tantos festines
gastronómicos retransmitidos en tiempo real ni tantos viajes fascinantes
restregados en la cara (digital) de nuestros congéneres. Resultado de toda esta
felicidad social: el consumo de antidepresivos disparado a niveles
estratosféricos y las consultas de psicólogos y psiquiatras atestadas. Como
conclusión, que bien podría servir de epitafio, millones de personas confiesan
que su mejor amigo y confidente es una IA.
Este tiempo de
materialismo salvaje e individualismo extremo ha propagado la infelicidad por
los cuatro extremos del orbe cual pandemia desbocada. El dinero, importante
para poder realizar un proyecto de vida decente, no seamos ingenuos, ha
demostrado ser un falso ídolo igual de falaz que la notoriedad o el triunfo
social, todos ellos tan pasajeros como vacuos y destructivos. Mera hojarasca
que se lleva el viento. Niebla que se disipa al amanecer.
La esencia humana no la componen ceros y unos combinados de manera aleatoria. No somos meras criptomonedas que cotizan en un mercado especulativo gigantesco. Somos polvo enfocado hacia la trascendencia. Hijos de la misma deidad. Individuos con propósito. Ese es nuestro ADN. Prometeo no fue condenado por entregarnos a los humanos la Visa Platinum sino el fuego divino.
por

Comentarios
Publicar un comentario