Queridos conciudadanos de Babel, hay una ciencia, por encima de todas las demás, que va a marcar la segunda mitad del siglo XXI. Y no me refiero a la ingeniería informática, a la robótica o la Data Science , sino a una disciplina englobada dentro de las denostadas ciencias sociales: la demografía . Habitamos un mundo cada vez más senil. Se ha extendido por la faz de la tierra, cual mortal pandemia, el decadente pero exitoso modelo de las sociedades occidentales, carente de un proyecto común y compuesto por un vasto océano diseminado de una infinitud de islas regentadas por un único habitante que anda demasiado entretenido en su individualista y egocéntrico soliloquio. Si las matemáticas son el lenguaje del universo, existe una cifra que empieza a ser tan conocida como el número pi y es 2,1. Si estudiamos los índices de fecundidad de un país, este guarismo representa el nivel de reemplazo. Todo lo que sea bajar d...